“un día estaba sentado a orillas de un
río; saque del agua una hermosa piedra, redonda y dura, y la rompí en pedazos.
El interior estaba completamente seco. Lo curioso es que por su aspecto esa
piedra había permanecido mucho tiempo en el agua y esta no había penetrado en
la piedra”.
No se trata solo de pertenecer a un
movimiento o participar siempre de las actividades que hay en ella, sino de
llevarla a la práctica, comprendiendo
su doctrina, demostrando diariamente en el accionar lo que ella dicta.
No debemos permanecer como la piedra, mojada superficialmente.
La familia, tan tenida en cuenta por el
general Perón en la Doctrina Social Nacional citado en el punto 7, 9y 11
Donde nos habla de la
familia como base de la sociedad, últimamente no es tenida en cuenta en el
accionar de nuestro partido, ya que no realizamos con perspectiva de género las
actividades. Cuando hablo de la relación de género me refiero a la desigual
oportunidad de protagonismo y participación de mujeres en la política. Quizás
tenga que ver más con un tema cultural de subordinación.
Somos
muchas veces nosotras mismas quienes no defendemos nuestro derecho a la hora de
hacerlo. Cuantas veces callamos cuando no podemos participar de las reuniones
que se hacen en horarios que son imposibles de asistir, por no dejar de lado
nuestra primera misión que es cuidar de la familia? Las mujeres de todas formas
buscamos hacernos el tiempo para participar del trabajo comunitario social y
partidario. Pero como la asistencia no es perfecta a veces solo unas pocas
pueden acceder a los lugares de decisión y más representativos y en algunos
casos ninguna. Para citar algunos ejemplos:
Cuantas
veces fue presidente del bloque justicialista en la cámara de diputados una
mujer? El presidente del consejo provincial es mujer? no! Y piensen ustedes
muchos ejemplos más que podría haber citado.
Sabiendo
de esta realidad de las mujeres del justicialismo de la provincia del chaco,
creo que llego el momento de juntarnos y analizar profundamente el tema, con
mas razón cuando en la nación la que preside es mujer. Creo que nuestro reclamo
es justo ya que nuestros sentimientos mas humanistas y maternales,
característica principal de este sexo, podría ser un eslabón fundamental para contribuir
a una mejor convivencia.
Recordemos ante todo nuestro lugar como
mujer. no buscamos igualar al hombre
sino llegar a una posición que nos brinde una perspectiva mas justa y
equitativa.
Carolina Almeida
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